Hace unos días, tuve la oportunidad de conocer al señor Valdecantos en persona y puedo decir que gana mucho y es una persona con quien vale la pena tener unos minutos (o horas) para charlar de trading. En nuestra conversación salio la entrevista que le hice en su día y después de hablar con el he decidido retomarla, ya que me parece una entrevista muy sensata y que merece ser leída con detenimiento. Gracias por la charla, fue un placer!

 

Muy buenas Enrique, un placer poder acceder a hacerte una entrevista, leerte cada día por twitter y poder compartir tu conocimiento.

¿Para empezar me gustaría un poco que nos comentaras como apareció el trading en tu vida?

Buenas Francesc, lo primero agradecerte yo a ti que me hayas invitado a esta breve entrevista. La verdad es que me hace mucha ilusión aparecer en tu web y pensar que mi vida y mi experiencia en el trading puede interesar a alguien, aunque reconozco que también me causa bastante pudor, además tampoco tengo una historia demasiado glamurosa o excitante, pero bueno, allá voy…

Con respecto a tu primera pregunta. Hay un hecho clave que cambió mi vida y que es el detonante de que hoy me dedique al trading. Ese punto de inflexión tuvo lugar en 2005. Hasta entonces mi vida era bastante convencional y nunca me había interesado el mundo de la bolsa. Sí el de la empresa y las finanzas en general, por eso, entre otras cosas me fui a Inglaterra para estudiar Administración de Empresas (BA Business Administration), pero lo que es la inversión bursátil no, al menos de forma consciente porque inconscientemente yo creo que siempre hubo algo por ahí. Por ejemplo, me recuerdo de pequeño, consultando en el teletexto las cotizaciones de las acciones españolas, o buscando en la web de la Caja San Fernando manuales de cómo invertir. Pero éstos eran gestos aislados que tampoco parecían dibujar ningún patrón reconocible. Además, nadie de mi familia pertenece al sector financiero o similar. Al revés, lo que abundan son los médicos y los profesores. Así que ya te puedes imaginar, “asumir riesgos”, o “vivir en la incertidumbre” son expresiones que nunca se habían escuchado en mi casa.  Los únicos que tal vez puedan tener un perfil un poco más aventurero son mi padre y mi abuelo. Mi padre, porque alguna experiencia emprendedora tiene y mi abuelo, que por cierto hace poco que cumplió los 103 años y está mejor de salud que tú y que yo, me consta que compró alguna vez letras del Tesoro e hizo sus pinitos de joven con la compraventa de diversos activos. Pero como ves, nada especial que pudiese explicar mi deriva profesional.

El caso es que yo, en ese año 2005 y aún con menos de 30 ya tenía la vida resuelta: trabajaba por cuenta ajena y todo me iba de maravilla. Tenía lo que se supone que todo el mundo quiere aspirar a tener: trabajo seguro e indefinido en una Empresa Pública, un salario bastante alto más dietas de viaje, teléfono de empresa, responsabilidad media alta, un buen horario…. Vamos, lo tenía todo. Pero un buen día, y tras una pequeña discusión con el Gerente de la empresa, me di cuenta de que ese trabajo podía asegurarme la subsistencia, pero desde luego lo que nunca me iba a permitir es ser feliz. No quiero extenderme en los detalles, pero digamos que, de alguna forma, toqué suelo y entré en una mini depresión. Estuve bastante tiempo confuso y sin saber por dónde tirar, hasta que un día, buceando por Internet descubro lo que es el trading. En ese momento, y de verdad créeme, el estómago me dio un pellizco y sentí que eso era lo que realmente quería hacer el resto de mi vida. Este fue el punto de inflexión del que hablaba al principio.

En ese momento me puse a investigar y a hacer los primeros cursos. Fue entonces cuando descubrí a Peio Zárate y a Paco Gómez. Con ellos es donde empecé a entender el trading de verdad y donde aprendí a operar. Y bueno, ese fue el principio de un largo,  apasionante pero también duro camino.

¿Cómo recuerdas la experiencia de combinar trabajo y trading?

Buena pregunta. Buenísima diría yo. En mi caso tengo que reconocer que yo tuve una situación bastante privilegiada e idílica.  Al menos comparado con muchas personas. Mi horario me permitía tener casi todas las tardes libres y mi salario un buen capital con el que empezar a aprender. Pero desde el punto de vista emocional fue muy duro. Durísimo. Me sentía como en una “cárcel de oro”: un sitio del que quieres escapar a un lugar al que no terminas de llegar. Esto provoca ansiedad y se pasa mal. Muy mal. En el tiempo en el que estuve compaginándolo tuve un par de periodos continuados de muy buen trading, muy bueno. Eso me dio confianza para saber que puedes conseguirlo. Pero fueron seguidas por un par de malas rachas con dos cuentas operativas menos. Y vuelta al pozo. Hasta que al final el conocimiento se sedimenta y empiezas a operar con sentido común y los resultados empiezan a llegar.

Llega un momento en el que decides que ya es el momento de pegar el salto. ¿qué te lleva a tomar esa decisión y en qué condiciones lo haces?

Al final tienes que tomar una decisión si realmente quieres dedicarte a esto. Esa es la verdad. Llega un momento en el que ya no solo no pierdes, sino que empiezas a ganar. Y es ahí cuando lo tienes que hacer. Aun así sigue siendo una decisión difícil. Tengo que decir que mi caso vuelve a ser poco glamuroso y bastante conservador en este sentido: me fui tomándome un permiso no retribuido y luego una excedencia. Y así, claro, es todo mucho más fácil, lo reconozco. Además, no teníamos deudas, ni hijos que alimentar. Y teníamos (y tenemos) un buen colchón de ahorros que nos permitían (y nos permiten) mantener el mismo nivel de vida durante algunos años. Estas circunstancias fueron de mucho valor para vencer al miedo. Pero eran mis circunstancias, las mías propias y jugué mis cartas. Otra persona tendrá que valorar su punto de partida y saber cuáles son sus circunstancias y valorar cómo lo puede hacer él.

Lo bonito de la decisión es que una vez la tomas y te liberas, la ansiedad desaparece, operas incluso mejor y por fin te sientes trader.

Yo aun así recomiendo no hacer locuras y compaginar el trading con el trabajo, al menos durante los primeros tres, cuatro o cinco años de aprendizaje, que es lo que yo necesité para dar el salto con consciencia y con la confianza suficiente en mi habilidad. Respeto y admiro al audaz, pero desde mi punto de vista eso es lo más sensato. Pero bueno, que cada uno haga lo que quiera.

Una vez que te sueltas y ya no tienes nada a que agarrarte, ¿cómo recuerdas esos principios?

La verdad es que no es pregunta fácil de responder. A ver si consigo explicarlo. Por una parte me fue mucho mejor. Ya te centras en el trading y en lo que te gusta. Te quitas esa ansiedad de la que hablaba al principio y los resultados mejoran sustancialmente. Insisto, no quiero decir con esto que aconseje dejar el trabajo a las primeras de cambio. Pero por otra parte, al menos en mi desempeño particular, no todo fue lineal y estable. En los últimos cuatro años he tenido picos de volatilidad en mis resultados que no me han gustado nada y que he tenido que sufrir y trabajar. Me encantaría decir otra cosa pero esto es lo que hay. Sí que es cierto que en los últimos tiempos me cuesta mucho salir un día perdedor, cosa que antes no pasaba. Tengo operaciones negativas, por supuesto, y operaciones que gestiono mejor o peor, pero salir perdedor al final del día es muy raro. Estoy en una fase de feeling con el mercado realmente intuitiva y de una confianza enorme. Pero hay que seguir trabajando con humildad porque siempre hay mucho que aprender, mis metas son muy ambiciosas y aún me queda mucho camino.

¿Cómo recuerdas algunas de tus malas rachas? ¿Qué consejos le darías a alguien que las está pasando en este momento?-

Malas rachas fuertes he tenido dos (mis dos cuentas operativas menos). La del 2008-2009 fue especialmente virulenta. Es un momento muy duro porque entras en una espiral de auto destrucción que no sabes cómo parar. Es muy duro. Haces locuras aún a sabiendas de que son locuras. Si yo te enseñase algún gráfico de aquellas fechas, en pleno drowdawn, y ya entonces tenía varios años de experiencia y ya había demostrado mi buen hacer en el trading, pensarías que lo ha hecho un mono esquizofrénico que acaba de empezar. No hay nadie que se libre de esas malas experiencias. De hecho yo creo que todo el mundo tiene que pasar por ellas para aprender. Hay que quemarse para aprender que el fuego quema, meter los dedos en el enchufe para aprender que la electricidad da calambre y perder los papeles para aprender que el mercado siempre es más listo que tú. ¿Y que consejo puedo dar? Pues mira, el que quiere ser trader debe tener tanta auto motivación y tiene que ser tan cabezón que no debe esperar que unas palabras mías le animen. Simplemente saldrá del drawdonw porque es un cabezón. El cabezón es el que triunfa, que nadie lo olvide.

Pasemos a hablar un poco de tu operativa, precio y volumen, método Wyckoff, ¿por qué?

Bien, para empezar decir que “Precio y Volumen” no es ningún sistema de trading concreto, sino una filosofía de análisis e interpretación del mercado. Ahora me dirás que yo he llamado a mi libro “El método Wyckoff” y que “método” es lo mismo que “sistema”. Bueno, tal vez tengas razón. Y no te creas, pero realmente tuve mis dudas con el título del libro porque no quería llevar a equívocos al lector. Pero miré en el diccionario y vi que la palabra “método” era algo más abierto que “sistema”. Además en Estados Unidos el concepto  “Método” es el que habitualmente se usa cuando se habla de las ideas de Wyckoff. Esto es algo que me gusta subrayar porque a veces percibo que algunas personas quieren trasladar la idea de que “Precio y Volumen” es un sistema concreto y eso lleva a equívocos al novato. Entiendo la tentación, porque el novato suele buscar soluciones fáciles y que se le diga cuando entrar y cuando salir exactamente y siempre habrá argumentos para tratar de sacar rentabilidad empresarial a esa necesidad.

Para explicar lo que realmente aporta “Precio y Volumen” a la operativa yo suelo hacer un paralelismo con el Value Investing. El Value Investing es el método de análisis de Benjamin Graham popularizado con Waren Buffet. El value Investing no te dice que empresas concretas tienes que comprar o vender, o cuantas acciones tienes que adquirir y cuando hacerlo. Lo que te enseña es a detectar empresas que tengan un buen negocio, una buena marca, amplio margen de seguridad, poca deuda y un alto potencial de crecimiento (eso por resumir la filosofía Value a grosso modo sin ser un experto).  La idea que subyace es que, es sensato pensar que a largo plazo, si apuestas por empresas con esas características, podrás ganar dinero. Con “precio y volumen” es más o menos igual pero con la lógica de la oferta y la demanda y desde el punto de vista técnico. La lógica nos dice que los precios se mueven por los desequilibrios de estas dos variables y que podemos detectarlo en el precio y en el volumen. Luego, en que momentos hay que abrir la operación o cerrarla, es algo que depende de otros muchos factores. Aunque sí que es cierto que nosotros damos indicaciones bastante precisas en ese sentido.

Por decirlo de otro modo, si quieres componer poesía en inglés, debes evitar la tentación de pensar que con cuatro frases hechas podrás hacerlo. Lo siento pero te tocará zambullirte en el idioma hasta que seas completamente bilingüe. Será entonces cuando podrás empezar a componer versos hermosos.

El mercado, operas el mini-SP y también acciones (o eso creo) porque ese mercado, que te aporta y que buscas en esas acciones?

Mi principal producto es el futuro del miniSP. Ese es el motor de mi operativa desde siempre. Una vez ganas no hay necesidad de cambiar. Me sorprende el hecho que otros lo hagan cuando se supone que ganan, pero bueno. Y por otra parte, es cierto que también opero en acciones americanas. Y lo hago por una triple razón: diversificación financiera, emocional y estratégica. Es cierto que desde hace más de un año estoy en liquidez y no he visto aún opciones de volver a componer una cartera interesante. Además, este verano precisamente me voy un mes a Madrid para hacer un curso de gestión de carteras en el IEB (Instituto de Estudios Bursátiles). Necesito más profesionalidad en este sentido porque además me tienta muy en serio la posibilidad de gestionar dinero de terceros y eso requiere un conocimiento extra del que a día de hoy carezco. Así que a seguir aprendiendo, que es lo que más me gusta hacer. Ya te contaré que tal me va.

Y un día… fundas Precio y Volumen con Paco Gomez, puedes contarnos un poco como lo conociste… y que idea hay detrás de P&V?

Pues sí, con el gran Paco Gómez. Pues mira, surge de forma muy natural. Yo estuve colaborando con Peio y Paco durante algunos años en FHI inversiones y siempre hubo una química muy especial entre los tres. Vamos, que éramos (y somos) muy amigos. El día que FHI cerró (finales del 2011) Peio nos sugirió que Paco y yo podríamos hacer un buen tándem. Y así surgió Precio y Volumen. La idea era muy clara y sencilla: enseñar lo que Paco me había enseñado a mí y a cientos de alumnos. Teníamos claro que teníamos que ser rigurosos, ofrecer una formación relativamente barata, en tiempo real, teórica y práctica, que explicase los orígenes de estas ideas y aportar las fuentes de nuestras raíces y todas las referencias posibles. Lo que era evidente es que teníamos (y tenemos) al mejor operador de salón de España, con más de 35 años de experiencia en los mercados financieros y eso es algo que nadie tiene. Yo no se si todo el mundo es consciente de esto pero Sin Paco hoy simplemente no se hablaría de Precio y Volumen y aún seguiríamos cruzando medias. No olvidemos que fuimos los primeros en España en hacerlo y lo hemos hecho sin amarillismos y con mucha humildad, siempre evitando las disputas y que nos metan en el mismo saco de otras propuestas. No quiero sonar arrogante, pero la verdad es que hemos creado toda una escuela de análisis en España que cada día cuenta con más seguidores. Por dar un dato, desde que fundamos “Precio y Volumen” en 2012 ya han pasado por nuestras aulas más de 600 alumnos. Y desde 2008/2009 (época FHI), la cifra podría ascender hasta más de 1500. De hecho, todas las escuelas de trading que han surgido en los últimos años y que enseñan Precio y Volumen (y que ya son más de cinco), son todas de ex-alumnos nuestros. Y no tengo en cuenta operadores profesionales conocidos por todos que también se han formado con nosotros durante algunos meses. Y eso, la verdad es que nos llena de orgullo y satisfacción (como diría alguno) ya que es buena prueba de que hemos hecho un gran trabajo de divulgación hasta la fecha.

Vamos a hablar un poco del libro que actualmente acabas de escribir “El método Wyckoff”. Que intentas transmitir a través de él y de qué manera?

La idea de escribirlo surgió hace más de dos años. Siempre me gustó divulgar y escribir y era algo que sabía que tenía que hacer. Al principio tuve muchas dudas sobre el enfoque que darle. Mi primera idea fue hacer una aproximación de “Precio y Volumen” desde el punto de vista más moderno, pero luego pensé que lo bonito era empezar la casa por los cimientos y hablar de sus raíces. No podemos darle la espalda al hecho de que la esencia de Precio y Volumen surgió hace más de 100 años en la América de principios del siglo XX y eso había que contarlo. Volvemos al tema de lo importante que es aportar las fuentes. Aún hay gente que piensa que atraerá más atención si proyecta la sensación de que él o ella acapara todo el conocimiento. Probablemente esa estrategia sea muy lucrativa desde el punto de vista comercial, pero desde luego no va con nuestros valores. Al alumno hay que dárselo todo desde el principio y no guardarse absolutamente nada. Debe aprender no solo lo que hacemos sino los fundamentos de todo lo que hacemos. Pero bueno, esa es nuestra forma de entender la formación, que no todo el mundo comparte. Y ya verás cómo dentro de no mucho aparecerán cursos donde se explique “el método Wyckoff” de mi libro y ni siquiera se me referencie. Tiempo al tiempo.

También tengo que decir que hasta este libro no había nada sobre Wyckoff en español y siempre motiva ser el primero en hacerlo. Pero aunque hable de Wyckoff no es un libro de ideas obsoletas. Al revés. Todo es tremendamente actual y de hecho son las ideas operativas que aplicamos cada día.

Y con respecto a  la respuesta que ha tenido, pues sinceramente estoy muy sorprendido. Reconozco que al principio tenía bastante miedo a las críticas. Las altas expectativas de algunas personas me daban pavor. Sentía que solo había hecho un libro y algunos esperaban el Santo Grial. Pero para sorpresa mía todas las críticas que me están llegando son realmente muy positivas. Además, estoy contento con las ventas. El otro día me llamó mi editora para decirme que Amazon había agotado todo el stock disponible y que quería una remesa adicional de 1000 unidades más!. Para mí eso es una pasada. Además, en el pasado Sant Jordi, entré para curiosear en un par de librerías y en ambas me dijeron que estaba agotado. En fin, que parece que el libro gusta y aporta valor. Y eso, que te voy a decir, a mí me encanta.

Supongo que ya estás muy a acostumbrado con gente nueva… pero cuando alguien se te acerca de cero y decide dedicarse al trading cuáles son tus primeras recomendaciones?

Me he convertido en un especialista en quitarme de en medio a buscadores de Santos Griales. Aunque la verdad es que nuestro alumno tipo no es el novato absoluto, sino más bien el trader medio o avanzado que se encuentra en una segunda fase del camino y que realmente quiere aprender a entender el mercado. El novato total suele encontrar mejor acomodo en otras propuestas formativas más emocionales. Y está bien que así sea. De todas formas, cuando me llama alguno, por una parte trato de animarle, porque la cara amable de esta profesión existe y me sale sola, pero también quiero transmitirle la otra cara de la moneda, la parte dura del aprendizaje. De hecho reconozco que suelo hacer más hincapié en esta parte más amarga. Entre otras cosas porque creo que realmente el que quiera ser trader sabrá asimilar cualquier input “negativo” que yo o cualquier otro le pueda hacer llegar en un momento dado. Además es como el cuento de la bailarina que pongo en mi libro: si la opinión de un tercero te puede afectar, a lo mejor es que esto del trading no es para ti. Lo curioso es que mucha gente te llama y lo único que quiere escuchar es que tú le digas lo que ellos quieren oír, y eso conmigo no lo van a tener. Esa gente me cansa. Podría escribir un libro con la cantidad de emails y de llamadas de ese estilo que he tenido y que aún tengo.

¿Cuál es la cualidad o cualidades que crees que son básicas para un trader?

Hay muchas que se necesitan, pero soy de la opinión de que existen tantas formas de ganar dinero en los mercados como distintos tipos de personas hay. Así que es casi seguro que todo el mundo tendrá una o dos cualidades innatas que podrán ser el elemento diferenciador que les aporte su estilo personal y que les haga ganadores. Estoy convencido que todo el mundo tiene “taras” que pulir pero también virtudes únicas que explotar.

No obstante hay algunas cualidades comunes que hay que trabajar. Una de ellas, por ejemplo, sería la “cabezonería” (o la pasión como se dice ahora). Tienes que querer ser trader pase lo que pase. La cabezonería es tener la actitud del torero, que cuando lo pilla el toro y casi lo mata, en lo único que piensa es en recuperarse pronto para volver a torear. Otro elemento importante es la sensatez. Hay que tener metas ambiciosas pero los pies en el suelo. Mis dos cuentas me las fundí por no ser sensato y querer “fortuna y gloria” en poco tiempo.  Otra es la constancia. Hay que aprender mucho y aprender todos los días. Si no tienes tiempo, tendrás que buscarlo como sea. Y por último, y por decir otra muy importante, también hay que valer un poco para esto. Obviamente no hay que ser un erudito ni un talento especial, pero también es cierto que hay gente que ves que no llega.  Pero son los menos. Realmente pienso que la mayoría de las personas sí tienen los atributos mínimos necesarios para poder ganar. El problema son las altas expectativas iniciales que todos nos ponemos. Si todo el mundo quiere ser Fernando Alonso nada más coger el coche, la mayoría acabará accidentado. Sin embargo si vamos progresando de forma escalonada, a lo mejor no todos llegan al nivel de Fernando, pero seguro que muchos lograrán ganar más o menos dinero conduciendo. Pero aviso, para esto se necesitan muchos años.

Vamos a un test final para definirte, preguntas cortas y concisas:

¿Un color? Uy!, que pregunta más ñoña,¿no?. Es broma. No sé, imagino que el negro.

Una canción? me niego a quedarme con solo una. Por aquí no paso. :), Me gustan grupos desde El Barrio, hasta AC/DC pasando por Ivan Ferreiro, Love of Lesbian, Zahara, Led Zeppelin, los Beatles, Extremoduro, los Suaves, Silvio y Sacramento, los Burning o Jethro Tull. Como te puedes imaginar no puedo quedarme con una sola canción.

Una película? tal vez Pulp Fiction. En su día me sorprendió muchísimo.

Un plato de comida? de pequeño me gustaba mucho el pollo con patatas, con muchas patatas. Me volvía loco. Hoy ya de mayor, por supuesto me sigue gustando, pero el puchero le va ganando terreno.

Una ciudad o pueblo? Esto es un poco como lo de la música. Me encantan las grandes ciudades como Londres, Paris, Nueva York, Madrid o Barcelona pero si me tengo que quedar con alguna me quedo con Rollamienta, un pueblo de Soria de no más de 50 habitantes donde nació mi abuelo. Estar allí es descansar de verdad. Además, tendríais que conocer Soria y a sus gentes. Creo que no hay gente mejor en el mundo.

Un hobby? Paddel, mus (aunque hace tiempo que no juego pero no tengáis duda de que os ganaría), la guitarra (tenía un grupo con mi hermano y unos amigos hace años)…. Hay más, pero ahora no sabría decirte. Con estos tres yo creo que está bien.

Mar o montaña? Montaña, sin duda.

Y por último… si te dieran la oportunidad de ser otra persona quien serias?

Hombre, imagino que ser Hugh Hefner de Playboy no hubiese estado mal, pero, no se. La verdad es que nunca he pensado en este tipo de preguntas. Realmente lo bonito es ser tu mismo y en tratar de mejorar. Ese es el verdadero reto vital.  Me quedo entonces con ser yo mismo.

Muchas gracias Enrique por dedicarme un poco de tu valioso tiempo.

Espero que sigas tan en forma como hasta ahora muchos años más.

Muchos éxitos!